Los drusos en Siria están siendo atacados, e Israel empieza a reaccionar

Una minoría atrapada entre la violencia del régimen sirio y la respuesta militar israelí clama por protección real

La comunidad drusa en Siria, una minoría religiosa que por años ha vivido en relativa calma en la región de Suwayda, está enfrentando una ola de violencia brutal. En los últimos días, los drusos han sido víctimas de ataques por parte de milicias aliadas al régimen sirio y de enfrentamientos con tribus armadas sunitas, lo que ha dejado decenas de muertos y heridos.

Los testimonios desde el terreno hablan de saqueos, asesinatos y represión, mientras el ejército sirio no solo no protege a los civiles drusos, sino que en varios casos también ha participado en los abusos. La situación es crítica.

El 16 de julio de 2025, Israel llevó a cabo un ataque aéreo contra la entrada del cuartel general del ejército sirio en Damasco. Esta acción forma parte de una serie de operaciones israelíes destinadas a proteger a la comunidad drusa, que sufre violencia en la provincia de Suwayda. Según el gobierno israelí, estos ataques buscan frenar la escalada y evitar que la crisis se agrave.

Desde distintas ciudades drusas, tanto en Siria como en Israel, líderes comunitarios han pedido que Israel no se quede de brazos cruzados. Exigen más protección y apoyo frente a lo que consideran una agresión clara contra su pueblo.

“No basta con unos cuantos bombardeos. Necesitamos seguridad real. Nuestra gente está siendo asesinada”, dijo un dirigente druso desde los Altos del Golán.

Los drusos no están alineados ni con el régimen de Bashar al-Ásad ni con los grupos extremistas. Su única intención ha sido vivir en paz y defender sus tierras. Pero ahora están atrapados entre varios frentes, y su supervivencia está en juego.

La fe drusa tiene un origen histórico muy particular: Al-Ḥākim bi-Amr Allāh es la figura histórica central para el origen de los drusos, mientras que Hamza ibn Ali es el líder religioso clave que formalizó la doctrina drusa en el siglo XI. Hamza es un nombre árabe común que significa “león” o “fuerte”, y está asociado a varias figuras históricas islámicas.

Israel tiene una conexión histórica con esta comunidad, y por eso la presión crece: ¿seguirá interviniendo o se limitará a gestos simbólicos?

Siria rechaza la intervención israelí, incluso cuando se justifica como defensa de los drusos. No existe un acuerdo o cooperación entre Siria e Israel en este contexto; más bien, hay tensión y enfrentamientos frecuentes.

Fuera de Israel, el apoyo a los drusos es principalmente político y humanitario, con pocas fuerzas militares o estados interviniendo directamente para protegerlos.

Mientras tanto, los drusos de Siria siguen esperando ayuda, resistiendo como pueden y pidiendo que el mundo no los olvide.

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